¿Cómo nacieron los libros electrónicos?

Casi inmediatamente después de la invención de las tecnologías que dieron forma a internet, sus primeros creadores-usuarios comprendieron que este espacio virtual permitía también almacenar, reproducir y compartir la enorme fuente de conocimiento que hasta entonces solo habían podido albergar las grandes bibliotecas. Desde entonces, muchas personas, comunidades y empresas han aportado desde diferentes ángulos a la creación de las tecnologías y las prácticas que definieron al libro electrónico actual. Revisar esta historia nos ayuda también a entender el porqué de sus características.

En 1971, el ingeniero estadounidense Michael Hart subió a la recién creada plataforma ARPANET —precursora de internet— el texto completo de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, lo que se considera el primer documento disponible en línea. Poco después Hart fundó el Proyecto Gutenberg, la primera biblioteca en línea de obras en el dominio público y documentos federales, las que fueron digitalizadas por un equipo de voluntarios que transcribían los textos manualmente.

En 1991, la empresa japonesa de electrónica Sony lanzó al mercado el Sony Data Discman, un dispositivo con pantalla y teclado que permitía leer documentos almacenados en CD en cualquier lugar con relativa facilidad, en la misma línea que sus exitosos antecesores para música, el Sony Walkman y el Sony Discman. El Data Discman es considerado el primer dispositivo para libros electrónicos (en inglés, ereader), a pesar de que en general fue un fracaso fuera de Japón.

En 1993, la empresa estadounidense de software Adobe creó el formato PDF (del inglés, portable document format), diseñado principalmente para empresas y considerado el primer formato importante de libros digitales. Para fomentar su uso en cualquier contexto y plataforma, Adobe liberó el formato PDF como un estándar abierto que otras compañías también podían usar. Hoy, el estándar PDF está definido en la norma ISO 32000.

En 1994, la empresa estadounidense Amazon abrió por primera vez su portal de venta de libros en línea, que hacía uso de las bases de datos digitalizadas que los distribuidores en Estados Unidos habían empezado a armar para vender sus libros. Luego, en 1997, la cadena estadounidense de librerías Barnes & Noble abrió su propia tienda virtual, lo que durante algunos años inició una fuerte competencia con Amazon por este mercado en crecimiento.

En 2004, la empresa estadounidense Google lanzó Google Print —luego llamado Google Books—, un ambicioso proyecto que buscaba escanear y digitalizar todos los libros impresos en el mundo para ofrecerlos en línea, en sintonía con otros de sus servicios, como Google Maps y Google Earth. Este proyecto popularizó la idea de la «biblioteca universal en línea» y abrió las puertas a debates sobre acceso, copyright y derechos de autor en internet.

En 2007, Amazon lanzó al mercado su dispositivo de tinta electrónica o ereader Kindle, que funcionaba con el formato Mobi, propiedad exclusiva de Amazon, y se beneficiaba sobre todo de su tienda virtual, que permitía comprar ebooks de manera fácil, segura y a muy bajos precios. El gran e inmediato éxito de Kindle inició la nueva era del mercado de los libros electrónicos. Barnes & Noble lanzó su propia versión de este dispositivo en 2009, el Barnes & Noble Nook, que se instaló como la principal competencia al dominio de Amazon.

También en 2007, el International Digital Publishing Forum (IDPF) aprobó la creación de un estándar universal y abierto para libros electrónicos, llamado EPUB (electronic publication, también estilizado como ePub), como respuesta directa a las prácticas monopólicas de Amazon y su formato Mobi, y en línea con estándares como HTML, MP3, USB y otros. Creado a partir de un formato anterior llamado OEB, el formato EPUB se consolidó como en el estándar de la industria, con varias actualizaciones (EPUB 2.0.1 en 2010 e EPUB 3 en 2011) reguladas en la actualidad por el World Wide Web Consortium (W3C), consorcio que publica recomendaciones y estándares para internet.

En 2010, la empresa estadounidense Apple lanzó su propia tienda de libros electrónicos y competencia de Amazon, iBooks (hoy Apple Libros). Al año siguiente, Google hizo lo mismo con Google Play Books —diferente del proyecto de digitalización, Google Books—. Originalmente, ambas tiendas utilizaban sus propios formatos propietarios cerrados, de manera similar a Amazon, pero con el tiempo ambas se sumaron a la utilización de EPUB como formato estándar.

También en 2010, la empresa canadiense Rakuten Kobo lanzó el ereader Kobo y su respectiva tienda virtual de libros electrónicos. Luego del declive de Barnes & Noble y Nook, Kobo se ha mantenido como la principal competencia de Amazon en el mercado de libros y dispositivos de lectura digital, aunque todavía muy lejos de los números de la empresa de Jeff Bezos.

En Chile, en 2013, la entonces Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam) del Gobierno inauguró la Biblioteca Pública Digital (BPDigital), la primera biblioteca digital pública en el país, que ofrece una colección de obras en formatos EPUB y PDF, además de audiolibros en PM3 y videocuentos en MP4, y abiertas a préstamos para la comunidad.