¿Qué es DRM y cómo protege los libros electrónicos?

El término para los sistemas de gestión de derechos digitales (digital rights management, DRM) sirve en realidad para describir un conjunto de distintas tecnologías, protocolos, licencias y otros métodos para restringir y gestionar el uso que los usuarios pueden hacer de productos digitales, como música, cine, software y, por supuesto, libros electrónicos. Por tanto, DRM no es algo que se «instala» o se «activa» en un libro eletrónico, sino que es una política a determinar en la relación con el usuario/lector.

Por lo general, el sistema de DRM que se terminará utilizado no depende del autor, el editor o el maquetador del libro, sino que ocurre en la etapa de la distribución y cambia en cada caso. Ya sea que se publique el libro en Amazon, una biblioteca pública, se permita descargar gratuitamente o por modelos de suscripción, el modelo de DRM utilizado tendrá distintas características y niveles de rigurosidad.

Si bien existen muchos métodos de protección disponibles, a grandes rasgos es posible clasificarlos en dos categorías: DRM fuerte (hard DRM) y DRM blando (soft DRM). Si bien estos modelos hacen mucho más difícil que usuarios y piratas puedan hacer usos no autorizados o deseados del contenido, vale repetir que ningún método es cien por ciento efectivo.

DRM fuerte

Los modelos de DRM fuerte o duro (hard DRM) consisten en disintos procesos y métodos que buscan bloquear, ocultar, encriptar o de alguna manera impedir el acceso del usuario a los contenidos que se quieren proteger. Este modelo, que tiene una larga historia de «guerra armamentista» contra hackers y usuarios, es el que han seguido sobre todo las industrias de la música, el cine y el software.

Algunos ejemplos de modelos de DRM fuerte son:

  • Encriptación, que es el método utilizado, por ejemplo, por Amazon y otras compañías para controlar que sus usuarios no puedan acceder a contenido no autorizado o no puedan usarlo de maneras no deseadas —por ejemplo, leerlo en un dispositivo que no sea Kindle—. De este modo, Amazon mantiene un ecosistema cerrado, desde donde el contenido no puede salir.
  • Claves de acceso (protection keys), como las utilizadas por Adobe por medio de su servidor Adobe Content Server (ACS), que ofrece un servicio de encriptación y gestión de derechos para editoriales y bibliotecas. Utilizando ADE, los usuarios pueden descargar un archivo de formato ACSM, que sirve como «llave» para acceder a los libros adquiridos mediante una contraseña. Otro sistema similar es el de Readium DRM, creado y principalmente utilizado en Europa.
  • Otro método que está creciendo cada vez más en el sector del libro es el modelo de suscripción o streaming, ya muy popular en el mundo de la música, la televisión y los videojuegos. Por medio de un pago regular, el usuario obtiene acceso ilimitado a una amplia biblioteca de contenidos, aunque solo por medio de la aplicación oficial de la empresa, lo que permite controlar y limitar qué puede hacer con los archivos.

DRM débil

Los modelos de DRM débil o blando (soft DRM) —también conocidos como DRM social— son sistemas que no impiden directamente el acceso, sino que buscan disuadir, desincentivar o dirigir ciertos usos no deseados por medio de tácticas sociales, licencias informativas y sistemas de seguimiento e identificación de los infractores.

El sistema más común de DRM débil es el de las marcas de agua (watermarking), que consiste en esconder en el código o abiertamente mostrar en la página información sobre el usuario que adquirió el libro, como su nombre, fecha de compra o direccion de correo electrónico, información que es difícil de borrar, de modo de desincentivar que este usuario después comparta el libro a otros en línea, ya que estaría también revelando su información personal. A su vez, este sistema no impide que pueda hacer otros usos personales del libro legalmente adquirido, como crear una copia, convertirlo a otros formatos para comodidad o incluso editarlo para actuallizarlo o corregirlo, entre otros.