¿Cuáles son los beneficios de producir libros electrónicos?

Bajos costos de producción

A diferencia un libro impreso, que requiere una inversión considerable en impresión, el costo de publicar un libro electrónico es mucho menor. De hecho, es posible maquetar un libro electrónico como un «subproducto» del proceso de diagramación de un libro impreso y subirlo a plataformas que cobran poco o nada por almacenarlo y venderlo, con lo que el costo real por su publicación puede llegar a ser casi nulo, si consideramos que trabajos como la corrección y la diagramación suelen ser asumidos por la producción del libro impreso.

Esto también ha permitido que muchas personas sean capaces de publicar y vender sus propias obras (autopublicación) de manera casi inmediata y a muy bajo costo.

Alcance y stock ilimitados

Publicado en las plataformas adecuadas, un libro electrónico puede venderse fácilmente en casi cualquier parte del mundo y estar en las manos de los lectores en segundos, lo que amplía en gran medida el potencial público lector de un autor o una editorial.

A su vez, a diferencia de los libros impresos, que tienen tiradas limitadas, un libro electrónico no se agota, por lo que puede estar disponible por tiempo indefinido en una tienda virtual mucho después de que se hayan agotado todos los ejemplares impresos. Esto permite a una editorial mantener un catálogo siempre actualizado y un fondo editorial activo sin dificultad.

Ágil difusión y comunicación

En paralelo a la compraventa de libros electrónicos, algunos segmentos muy importantes que se han beneficiado con la aparición del libro electrónico son aquellos que no funcionan necesaria o primeramente con una lógica comercial, sino que su objetivo principal es la difusión del conocimiento y la cultura, como las bibliotecas públicas, las editoriales universitarias, las revistas académicas (journals), las organizaciones no gubernamentales, los grupos de interés y, en general, las comunidades que utilizan internet para difundir compartir ideas y expresarse de manera libre, colaborativa y a bajo costo.

El sector de la academia en particular ha sido un actor fundamental en el desarrollo tanto de las tecnologías como de las prácticas asociadas con el libro electrónico, gracias a iniciativas como el Proyecto de Conocimiento Público (Public Knowledge Project, PKP), el Laboratorio Europeo de Lectura Digital (The European Digital Reading Lab, EDRLab) y el Proyecto Gutenberg, entre muchos otros, que aportan investigación, tecnología y teoría sobre el libro electrónico, su impacto y su futuro.

Impacto medioambiental

Uno de los argumento que en los primeros años se planteó como beneficio de los libros electrónicos era que estos tendrían un impacto medioambiental menor que el de los libros físicos, sobre todo en cuanto a la deforestación como consecuencia de la enorme producción de papel en el mundo.

Sin embargo, con el tiempo esta hipótesis ha sido cuestionada, y hoy no es tan claro si el impacto de los libros electrónicos en el medioambiente ha sido positivo o negativo, debido a la producción de los dispositivos de tinta electrónica, que como cualquier otro dispositivo tecnológico requiere la extracción de minerales y un consumo de energía constante, si bien suele ser menor que el de equipos como los smartphones o computadores. A largo plazo, un ereader puede ser capaz de «compensar» su huella medioambiental si la persona lee una gran cantidad de libros al año que de otro modo habrían significado un gasto importante en papel, pero la diferencia no parece ser tan sustancial como para representar un argumento importante para preferir libros físicos o electrónicos.