¿Qué categorías de libros electrónicos existen?

En la actualidad, podemos identificar tres grandes categorías de formatos o archivos para lectura en entornos digitales, cada uno con sus propias ventajas y desventajas.

Formatos de maquetación fluida (EPUB, MOBI)

Esta es la categoría a la que solemos referirnos cuando hablamos de libro electrónico propiamente tal, y es en la actualidad el estándar de la industria. Aquí se encuentran principalmente los archivos EPUB y MOBI —que explicaré en detalle más adelante—, formatos creados con la intención de ofrecer una experiencia de lectura lo más comóda y personalizada posible en casi cualquier tipo de pantalla o dispositivo digital, ya que el texto puede «fluir» en la pantalla y adaptarse a cualqer tamaño, junto con permitir al usuario personalizar características como el tamaño del texto, la fuente utilizada, la alineación, el interlineado, los colores y mucho más. Además, incluyen herramientas para navegar o explorar el libro con facilidad, la capacidad de marcar y guardar anotaciones y mucho más.

Formatos de maquetación fija (PDF, CB)

El mejor ejemplo de esta categoría es el popular formato PDF, el cual fue diseñado para mostrar en pantalla textos en un formato fijo, de modo de imitar de la manera más fiel posible el diseño de un libro impreso original en un entorno digital, sin la intención necesariamente de facilitar la lectura. Por tanto, los textos en formatos de maquetación fija mantienen la misma forma y composición en cualquier contexto, en vez de intentar adaptarse a la pantalla o dispositivo en el que se observa.

Otro formato en esta categoría es la familia de los archivos CB (CBZ, CBR, CB7 y otros), que almacenan imágenes en JPG, PNG, BMP o TIFF para reproducir páginas impresas de manera fidedigna, y usado mayoritariamente para mostrar cómics y otras obras gráficas.

Por cierto, desde su versión 3.0, el formato EPUB también tiene la capacidad de mostrar libros en maquetación fija, aunque aún son pocas las aplicaciones y entornos que soportan estas características, por lo que hasta hoy esta opción no ha tenido popularidad.

Formatos especiales (audiolibros, aplicaciones y formatos web)

Mención aparte merecen los audiolibros, que parecen estar en los límites entre libros electrónicos y la música o las lecturas públicas. En estricto rigor, un audiolibro es muy distinto de otros formatos de libros digitales, porque funciona con archivos de audio y se produce de manera diferente. Esto por supuesto no le resta importancia, y sin duda es un formato cada vez más popular, pero no me extenderé mucho sobre ellos en esta guía para evitar confusiones o simplificaciones, ya que es un entorno que merece su propio manual.

También existe la posibilidad de publicar libros como aplicaciones para iOS o Android, lo cual abre mucho más las posibilidades de la tecnología digital. Este suele ser el caso de ciertos libros infantiles, por ejemplo, que han sido publicados como aplicaciones que, junto con el texto, incorporan audio, ilustraciones y videos, además de la capacidad de interactuar tocando los objetos o destacando las palabras, solo para dar un ejemplo. Si bien esta opción ofrece una gran libertad creativa, en realidad forma parte de un proceso distinto al editorial y más ligado al área de tecnología, diseño web y aplicaciones, por lo que producirlo tiene mayores costos y dificultades. Es, sin embargo, una opción interesante para quienes quieran experimentar al máximo con la tecnología.

Por último, existe también la posibilidad de publicar libros en internet directamente como sitios web HTML, más o menos diseñados para facilitar la lectura. Es el caso de las wikis, plataformas basadas en la tecnología de Wikipedia que son utilizadas por distintas comunidades para llevar documentación de proyectos, contar historias y mucho más. Otras opciones disponibles son Quarto (que utilicé para publicar esta guía) BookStack, GitBook y muchas más. Todas estas suelen ser buenas alternativas para publicar textos disponibles en línea de manera abierta y gratuita, con contenidos multimedia y formatos especiales interactivos.